Astenia primaveral ¿Cómo tratarla?

Astenia primaveral ¿Cómo tratarla?

Con la llegada del buen tiempo y la primavera llegan también las alergias. Pero, ¿Por qué ocurre esto? ¿Qué síntomas provocan?¿Cómo se puede tratar?

Síntomas de la astenia primaveral

Los principales síntomas que revelan que se sufre la astenia en esta época del año son:

  • Falta de energía, cansancio durante el día.
  • Somnolencia constante y alteraciones en el sueño, sobre todo a la hora de conciliarlo.
  • Ansiedad e irritabilidad.
  • Falta de concentración.
  • Cefaleas.
  • Disminución de la libido.
  • Falta de motivación.
  • Pérdida del apetito.
  • Mucosidad y congestión nasal.
  • Picor de ojos, lagrimeo y/o irritación.

Causas de la astenia primaveral
La astenia primaveral es consecuencia, principalmente, de la coincidencia de una serie de factores ambientales como:

  • Los cambios de temperatura y presión, el cambio de estación.
  • El aumento de las horas de luz solares.
  • El cambio horario que se da en primavera, donde se adelantan los relojes una hora.
  • Los cambios en la rutina: horarios de sueño y comidas, aumento del tiempo de ocio, etc.

Todas estas situaciones y circunstancias provocan que se altere en el organismo la regulación de los ritmos circadianos y, por tanto haya un cambio en la secreción de hormonas: endorfinas, cortisol, melatonina, etc. Como consecuencia se produce una alteración de los ritmos biológicos, que deben adaptarse a las nuevas condiciones medioambientales y al nuevo ritmo de vida, más exigentes en el consumo diario de energía.

Tratamiento de la astenia primaveral

 

La astenia primaveral suele desaparecer sola en una o dos semanas, dependiendo de cada persona, por ello no hay un tratamiento especifico que minimice los síntomas. Sin embargo, si se puede minimizar los efectos acelerando el proceso de adaptación del organismo a través de ciertas medidas:  

  • El ejercicio físico moderado ayudará a acelerar el proceso de adaptación, facilitando la liberación del estrés y la conciliación del sueño, que será más reparador.
  • La alimentación deberá adaptarse a las nuevas necesidades del organismo: reducir los alimentos hipocalóricos e introducir más cantidad de fruta y verdura.
  • Hidratarse adecuadamente es muy importante pues con la subida de temperaturas se suda más y el organismo necesita reponer más líquidos.
  • Anticiparse al cambio horario que se produce en primavera, se puede ir adaptando gradualmente la rutina diaria a la nueva hora antes de que llegue el día. Además, es importante que los horarios de las comidas, así como el de la hora de acostarse y levantarse sean muy regulares, para así poder mantener los intervalos habituales.
  • Mantener la rutina de sueño es fundamental puesto que la astenia primaveral afecta a la secreción de melatonina y puede ocasionar alteraciones del sueño. Para evitarlo es importante mantener el número de horas de sueño, cenar al menos una hora antes de ir a la cama, mantener la habitación a una temperatura adecuada y sin luz,…

 

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